Recuerdo que de pequeño, cuando acompañaba a mi madre a comprar a la charcutería o al mercado o donde fuera, ella tenía la insufrible costumbre de justificarlo todo. Con esto quiero decir que si compraba unas chuletas de cordero necesitaba entablar conversación con la dependienta y empezarle a contar que «este fin de semana celebraremos el cumpleaños del niño en una casa rural donde trabaja mi amiga Lorena y haremos una barbacoa, que al niño le hace mucha ilusión, y vendrán sus primos y un tío que vive en Alemania también se vendrá» y todo esto. Hablándole con nombres propios como si la dependienta supiera quién eran todas estas personas y como si le pudiera importar en algún momento. «Nosotros iremos en el coche de Miguel, nos tendremos que repartir porque seremos unos cuantos eh…». ¿Quién es Miguel? ¿Lorena? ¿En qué momento a la charcutera le puede importar toda esta mierda? ¿No puedes pedir unas chuletas y ya está?
De la misma forma —exactamente de la misma forma—, Google Play (o la App Store) resulta ser también una fuente inagotable de comentarios personalistas totalmente irrelevantes. Me refiero a ese apartado en el que la gente puede puntuar (poner estrellas) y opinar sobre una aplicación concreta, aportando quejas, felicitaciones o informando sobre problemas muy específicos resultantes de su terrible experiencia personal con su móvil de mierda que no tiene ni 500 megabytes de RAM.
Videos by VICE
Estos usuarios necesitan autojustificar su propia existencia mediante comentarios que aprueben o desaprueben las aplicaciones ofertadas. Estas personas existen en tanto que comentan; estas publicaciones no sirven, realmente, para aportar información, son simplemente la confirmación de que esta gente está presente en este mundo. Lo más lamentable es cuando estos comentarios se realizan sobre aplicaciones totalmente exitosas y populares (como WhatsApp, Facebook o Instagram), las cuales ya están completamente consolidadas y ya forman parte, por defecto, de la vida de las personas y no necesitan ningún tipo de valoración.
¿Qué empuja a una persona a comentar que Instagram es «una aplicación excelente» cuando Instagram, EVIDENTEMENTE, no necesita esta opinión porque esos mil millones de descargas ya demuestran que es «una aplicación excelente»? ¿Acaso esa persona cree que el éxito de esta aplicación se deberá a ese escueto y poco justificado comentario? Joder tío, los de Instagram te deben la vida por ese «una aplicación excelente» que espetaste el 19 de abril de 2017, en serio.
ESA PERSONA CUYA APROBACIÓN ES ESENCIAL PARA EL ÉXITO MUNDIAL DE LA APLICACIÓN (gracias colegas)


ESA PERSONA QUE APRUEBA LA APLICACIÓN PERO QUE NO DESCARTA SER UN POCO CRÍTICA EN UN FUTURO




ESA PERSONA QUE NO SE ENTERA DE NADA


ESA PERSONA CUYAS QUEJAS PONEN EN PELIGRO LA CONTINUIDAD DE LA APLICACIÓN




ESA PERSONA QUE SE TOMA MUY EN SERIO ESO DE COMENTAR LAS APLICACIONES Y QUE, COLEGA, HAZTE UN BLOG SI ESO


ESA PERSONA QUE AMENAZA EN BAJAR SU PUNTUACIÓN, COSA QUE PROVOCARÍA LA MUERTE DE LA APP (la muerte de Facebook, por ejemplo)
ESA PERSONA QUE PIERDE EL P*** CONTROL Y QUE A VECES CENSURA LOS INSULTOS Y OTRAS VECES NO


El bestiario que encontramos en Google Play o similares es fascinante y os animo a perder tardes enteras leyendo comentarios febriles que destruyen o alaban ciertas aplicaciones. Al fin y al cabo es maravilloso ver esta gente que se cree importante, que creen que su opinión puede llegar a cambiar las cosas y que puede interesarle a alguien. Es mejor esto a que piensen que, realmente, toda su vida, todo lo que han aprendido y todo lo que han creado no tienen ningún tipo de valor y que cuando mueran solo harán falta seis meses para que nadie, absolutamente nadie, se acuerde de ellos.
Más
de VICE
-

Robin Williams (Photo by Sonia Moskowitz/Images/Getty Images) -

(Photo by Jim WATSON / AFP via Getty Images) -

Seinfeld (Photo by FILES/AFP via Getty Images)
