Fotos por Daniel Hofer
Tomas Høffding se está muriendo de frío. Copenhagen, la ciudad en la que vive y de donde son los otros dos integrantes de su banda, WhoMadeWho, tiene actualmente un promedio máximo de 5ºC, con vientos, lluvia y otros factores que hacen que se sienta aún más frío el ambiente. Y por eso le emociona ir a Acapulco, donde se presentará esta semana en el festival Trópico, junto con otras bandas como Sinkane, Erlend Øye y The Atomic Bomb Band!, en la que participan músicos como David Byrne, Alexis Taylor y Pat Mahoney, entre varios otros.
Høffding dice conocer la situación actual de la región, pero se muestra contento de poder ir. Platicamos con él al respecto de eso, qué es lo básico para ver a WhoMadeWho en vivo, cómo le hace para que los discos de WhoMadeWho (quienes en marzo sacaron su álbum más reciente, Dreams) no sean una mierda, y cómo le hace para no hartarse del resto de sus compañeros de banda.
Videos by VICE
NOISEY: ¿Has ido antes a Acapulco? ¿Cómo te sientes al respecto?
Tomas Høffding: La verdad estoy emocionado. Mejor dicho, demasiado emocionado. He escuchado mucho hablar de Acapulco, sé que es una playa y un puerto legendario, donde Elvis Presley filmó sus películas y muchos artistas de Hollywood tenían (o tienen) grandes mansiones con arquitectura retro-futurista. Estoy al tanto de su historia y de su compleja actualidad, lo bueno y lo malo, de lo que ahí sucede, pero estoy seguro que la experiencia de tocar en Acapulco será increíble. Sobre todo, y más que nada, estoy ansioso por sentir el clima de la playa, porque donde estoy ahora está muy frío y no es nada agradable vivir tratando de no congelarte. Además, soy de las personas que se emocionan bastante con visitar otros países.
¿Qué le recomiendas al público que te vaya a ver el fin de semana?
Bueno, habría que empezar por aclarar que lo que sucede alrededor de nuestros álbumes es muy diferente a la vida real. Entonces, mi primera recomendación sería decirles que cualquier estado “alterado” con el que se pretenda disfrutar nuestra música es como visitar un parque de diversiones, es decir, no te vas a quedar ahí toda la vida, vas a salir, entonces hay que llevársela con cuidado para que no salgas con raspones después de bajarte de la montaña rusa. Luego, nuestra música no es un montón de beats provenientes de tornamesas; usamos muchos instrumentos en vivo, y creo que lo mejor para disfrutar de una música bailable electrónica que se ejecuta con instrumentos en vivo son tequila y cocaína, porque creo eso te mantiene concentrado en la música y en la presentación, no como otras sustancias con la que luego se te desdobla la mente y se emprenden uno que otro viaje.
Nuestra música es para verla, pero también para escucharla en el sillón de tu casa y más o menos relajarte pero sin incitaciones psicodélicas. Nuestra música es de un bailable digamos un tanto controlado, quiero decir, donde puedas tener el control de tu mente y decidas que en momentos te quieres sentar, charlar un poco y luego volver a mover las piernas. No es como esa música bailable que la misma inercia del beat ni siquiera te permite despegarte del punto en el piso en el que te encuentras.

Es interesante, porque precisamente la música de WMW es electrónica medio bailable, pero hasta cierto punto orgánica. ¿Crees que haya una diferencia perceptible entre la música electrónica hecha en su totalidad por sonidos tecnológicos y aquella en la que yuxtaponen instrumentos fisicos, como ustedes?
Supongo que en un panorama general y una primera escucha no, porque hoy día hay softwares capaces de recrear el sonido de una guitarra acústica o de un corno francés y si lo escuchas desde un formato digital, pareciera que fue grabado en vivo desde la presentación de una filarmónica, o algo así. Por eso son importantes la presentaciones en vivo de música electrónica: porque te das cuenta del talento de los artistas y sus capacidades de poder recrear y hacer maniobras con las herramientas electrónicas para que suenen igual al álbum, e incluso mejorarlas o improvisar. Creo que el talento, tanto para maniobrar los sintetizadores como para los instrumentos tradicionales o en su conjunto, es lo que te podría hacer diferenciar en cuanto a lo que planteas y no sólo eso, sino en descubrir qué música electrónica es buena y cuál es una mierda.
Hay una mucha mierda en la música electrónica, sobre todo en la bailable, según veo yo. Cuando hay talento es más fácil que todo apunte a una dirección agradable, que no te aburras y empieces a divagar en pendejadas que nada tienen que ver con lo que escuchas. Es muy interesante percatarse de cómo se hace hoy día la música electrónica bailable y de la creatividad que se invierte en el proceso; eso es todavía más interesante aún, escuchar a aquellos artistas que incorporan diversos sonidos con los que consiguen toda una gama de frecuencias, emociones, velocidades en un solo álbum, y luego darte cuenta que hay otros que son predecibles, artificios. El talento y el ingenio saltan al primer oído. Para nosotros siempre es un reto, porque queremos que la gente recuerde lo prendido del disco y que esa euforia fue producto de una grabación en la que se combinaron samplers y sintetizadores con baterías y guitarras eléctricas y voces. No quiero que parezcamos unos genios, pero bueno, simplemente es una chinga conseguirlo, no es fácil. También, en las presentaciones te puedes dar cuenta hasta que punto la vibra de los discos es algo auténtico o un reverendo fraude.
¿Y como consigues que un álbum de WMW no sea un fraude? Además del talento y la chinga, claro.
Pues, en mi caso muy, muy personal, fumando un buen churro. A ver: el proceso de grabar un álbum llega a ser largo, y aunque de algún modo te estés dedicando a lo que te gusta, no deja de ser cansado. A veces entramos a las 8 de la mañana y salimos a las 8 de la noche o mucho más tarde. Para no fastidiarme y perderle el gusto, me gusta fumar uno o dos churros en el proceso de grabación y así le voy descubriendo algunas sensibilidades a la música y sonidos que se le van agregando y que mejoran la trayectoria de las canciones. Es divertido. Porque la verdad, si te tratas de mantener sobrio desde las 9 de la mañana, es prácticamente inevitable que te sientas fastidiado, tus compañeros de grabación lleguen a desesperarte (pasamos mucho tiempo juntos) y no puedes, digamos, perder el tiempo en esas cosas que no tienen mucho sentido. Creo que es muy importante en el proceso de grabación de un álbum tratar de conservar un buen ambiente, amigable, pues es la única forma de hacer que la música fluya hacia una dirección confortable. Y bueno, ese ambiente siempre es fácil de conseguirlo con un buen churro.
Más
de VICE
-

Robin Williams (Photo by Sonia Moskowitz/Images/Getty Images) -

(Photo by Jim WATSON / AFP via Getty Images) -

Seinfeld (Photo by FILES/AFP via Getty Images)
