GTR- Músicos

El Global Trend Report es nuestro informe anual de lo que llevan los chicos en cada país del mundo. Bueno, no en todos los países, sólo en los que tenemos oficina. Aquí tenéis el primero de tres posts que harán de apéndice de nuestro Especial Moda 2012: hoy, los que llevan la música por fuera.

Aunque a la gente que toca en grupos se le llena la boca con eso de que lo “hacen por la música”, todos sabemos que lo que cualquier chico que toque en un grupo tiene en la cabeza son los polvetes post-concierto cargados de adrenalina que van a echar con personas tan impresionadas por su notoriedad que se tirarían un mimo si a suficiente gente le importaran una mierda los mimos. Y no lo digo a la ligera para llenar espacio, no; todos los grupos piensan en lo mismo, hasta The Decemberists. Ahora bien, si los únicos que van a tus conciertos son tus amigos y tu familia, vas a necesitar un empujoncito de tu vestuario para hacerle saber al resto del mundo que esto de tocar en un grupo va en serio. Porque, a ver, ¿quién querría acostarse con su familia y amigos? Vale, es posible. Pero luego las cosas se pueden complicar bastante.

Videos by VICE

USA 

Los tíos de los grupos están tirando a la basura sus discos de Belle & Sebastian, camisas con botones en el cuello y pesados cárdigans y decantándose más por ese peculiar look híbrido entre crust-punk, metalero y hippie. Los pavos de los grupos hipster ahora se flipan con las bandas jevis, y eso se ve en las chupas de cuero, en los piercings faciales, las adidas Sambas, los tejanos negros ceñidos y una estricta adhesión a un guardarropa negro riguroso. Si te estás planteando vestir de esta forma, lo único que tienes que hacer es estudiar lo que lleva un superviviente del primer hardcore que lleve quince años viviendo en las calles y hacer lo mismo, pero con menos mugre y más rastas. 

SUECIA

Evidentemente allí hay grupos indie, chicos pop, raperos y fans de la electrónica artística-pedorra, pero los del metal son por goleada los que mejor visten; puede que la razón sea que llevan 20 años perfeccionando el mismo look. Ya sabéis cómo va: pelo largo, chupas de cuero, camiseta con el logo de algún grupo de sangre y truenos, botas de motora, tejanos negros muy ceñidos marcando cuadríceps femoral y una extensa variedad de muñequeras con remaches y anillos con monstruo incorporado. Algunas escenas metal se obsesionan con llevar los parches y pins adecuados, pero en Suecia son mucho menos petulantes y básicamente se ponen lo que les sale del ciruelo. Imagínate eso, metalero: poder ponerte lo que te dé la real gana sin que un tipo al que no conoces te llame poser en un concierto. Joder, bien, ¿eh?

SUDÁFRICA

En Sudáfrica, todos los que tocan en un grupo podrían haber sido extras en un vídeo de Monie Love de principios de los 90. Ya sé que esa década ha vuelto, pero de verdad, esto es llevar el compromiso con lo vintage a otro nivel. Los tíos les compran sus camisas y chaquetas a los revendedores de prendas vintage, normalmente buscando el estampado más chiflado, aunque sea tie-dye desvaído o algún estampado africano raro que parece diseñado por alguien que se ha pasado un poquitín con las drogas recreativas. Los shorts o pantalones con colores que se dan de hostias te dan puntos extras. Pero, eh, no sólo se esfuerzan por parecer raperos de la época dorada, también admiten alguna influencia del hip-hop moderno en forma de gruesas cadenas con colgantes, que pueden ser desde un diente de animal de oro o pequeñas hojas de cuchillos.

AUSTRALIA

La camisa con estampado paisley, la barba dejada y los sombreros de ala ancha que componen el look de los Beatles en su fase triposa siguen siendo enormemente populares entre los tíos de los grupos más serios de por aquí. Sin embargo, hay un montón de chicos y chicas que han decidido que ya es hora de no tomarse tanto en serio y empezar a vestirse como si la parte más colorida de los 90 hubiera se les hubiera corrido encima en un pegajoso lecherazo de mallas con estampado de flores, tejanos desgastados, camisetas vintage y chaquetas de nylon luminosas. Estos chicos tocan la clase de sonriente, alegre, saltarín pop que provoca impulsos asesinos en un radio de 50 metros a la redonda.

ALEMANIA

En Berlín se tiene una visión muy limitada cuando se trata de colores y temporadas. Verano equivale a tejanos, botas rollo caminar por el desierto y camisetas extragrandes, mientras que es igual a pesados abrigotes, Dr. Martens y negro, negro y más negro. Algunos elementos de este look han podido transcender estas reglas estrictas: collares largos, normalmente con una cruz o algún tipo de iconografía oriental, y tatuajes caseros de una sola línea hechos por un exnovio o exnovia.

REINO UNIDO

Hay dos tendencias entre los chicos de Londres que tocan en un grupo. En primer lugar está el look del sudeste de Londres, que se sitúa entre el crusto-okupa español, un pirado de las drogas psicodélicas y un indie de 2007; esto significa camisetas tie-dye, piercings en partes de la cara donde supuestamente no deberían ir y tejanos tan apretados que cualquier indicio de genitales ha sido reducido a un recuerdo de lo que alguna vez fue. En segundo lugar está el look militar estilizado del East London, que consiste en bombers de inspiración skinhead, pantalones con el dobladillo vuelto y pesadas botas con punta de acero. Obviamente, esto es lo que pasa cuando todo quisque en tu ciudad ha ido durante años con pinta de bruja a la que le gusta el UK garage y necesita ir en una dirección totalmente diferente.

BULGARIA

La música que más está pegando ahora mismo en Bulgaria es el chalga, un extraño batiburrillo de techno, folk y pop. Teniendo en cuenta que las chicas que tocan esta música parecen prostitutas Barbie cubiertas en diamantes, será mejor centrarse en las tías post-punk electro que son las que mantienen despiertas a nuestras pollas por la noche. Las marcas perfectamente podrían no existir, ya que estas chicas lo compran absolutamente todo en los mercadillos. Allí es donde rastrean en busca de esa mezcla perfecta de tejanos ceñidos, joyería kitsch, camisetas de grupos vintage y botas de aspecto agresivo que hace que te odies a ti mismo por pensar que toda esta mierda en realidad no es nada nuevo en vez de pasar de todo y ponerte como las cabras con grupos con nombres como Vagina Crew.

AUSTRIA

Los chicos austríacos han madurado desde el año pasado y ahora están en esa fase relajante y peligrosa de sus vidas en la que, realmente, les importa una mierda qué aspecto tienen. Eso quiere decir que los tejanos muy ceñidos, los accesorios brillantes y zapatos de colorines han sido reemplazados por un conjunto de camiseta y tejanos y el pelo revuelto ha sustituido a los peinados militares raros. Es un cambio a mejor para las chicas a las que les gustan los tíos que no parecen idiotas, pero también significa que la mayoría de tíos que tocan en un grupo ahora parecen la clase de personas que deberían estar tocando rock para puretas, y esto no mola mucho. Son los DJs los que mantienen la cosa interesante, pinchando en clubs de gays en noches alimentadas por el MDMA y speed, luciendo camisetas de rejilla, chaquetas Harrington, tatuajes y las zapatillas más horripilantes jamás creadas. Concretando, que todos los que ahora mismo molan en Austria se parecen a Larry David con resaca.

DINAMARCA

Las dos escenas principales en Dinamarca en estos momentos son la de los punkies y la de los hippies. Los punks visten como cabe esperar que vistan: chaquetas tejanas, remaches, Dr. Martens, estampados de leopardo, mucho piercing y pelo que, más que cortado, parece haber sido podado con unas tijeras de jardinería. El punk también es un look en los círculos de moda, pero lo que separa a unos y otros son los tejanos. Los nenes modernos los llevan ceñidos, mientras que los punks de verdad llevan unos tejanos negros normales hechos mierda y ya un poco recios por estar siempre empapados de cerveza y sudor. Los hippies son más pseudohippies que hippies de los de poncho y cáñamo, pero aún así se ve mucho vestido largo y mucho collar yin-yang sin atisbo de ironía.

FRANCIA

Si vas a ser músico en Francia, es importante que te asegures de que toda tu ropa esté siempre cubierta de una capa de suciedad. A partir de ahí ya puedes decidir por dónde tirar. Puedes ir de intelectual, hablar despacio y con nostalgia sobre los matices del amor y llevar cárdigans, camisas Oxford, botines y chaquetas de cuero de piloto de avión. También puedes tomar la ruta más punkie y tirada y llevar chupa tejana, camisetas rasgadas, tejanos ceñidos y Dr. Martens. Sea como sea, eres francés y, como tal, tienes estilo, así que si nada te sirve siempre puedes recurrir a un par de tejanos de los de siempre y una camiseta.

ITALIA

Aunque simulen indiferencia en cuanto a la ropa, en Milán los grupos van con el look de la escuela italiana de moda del año pasado hasta el último botón, solo que compran Clarks de imitación en la clase de sitios polvorientos a los que iría tu abuela a que le arreglaran los tacones e imprimen sus propias imitaciones de sudaderas vintage para repartir entre sus amigos en vez de gastarse miles de euros en algo equivalente. Al igual que la ropa “realmente no importa”, para el pelo se sigue una regla similar. Como cuando probaste a teñírtelo aquella vez que ibas tope colocado y te lo dejaste hecho una ruina pero no importa porque solo es pelo, ¿verdad?

RUSIA

El punk rock, en Rusia, sigue siendo cosa de marginados raros. Por suerte, eso significa que no hay tantos como para que hayan aparecido esos asquerosos nazis de la ropa punk que se indignan cada vez que te pones la chaqueta de cuero equivocada. Y esto a su vez significa que los punkis han podido agregar aspectos de otras subculturas a su look. Claro que, como son rusos y están locos, han optado por los hippies, la antítesis de lo punk. ¿El resultado? Pelo largo y suelto o crestas rosas, barbotes enmarañados, camisetas con contenido político, tatuajes cubriendo todo el brazo y sandalias. Putin aún no se ha pronunciado al respecto.

Thank for your puchase!
You have successfully purchased.