HEAVY METAL, PERO YA NO EN BAGDAD

Acrassicauda está ahora en Elizabeth, Nueva Jersey.

Los conocimos en el documental de Vice Heavy metal in Baghdad: un grupo de cabroncetes que adoraban el metal y arriesgaban su vida por ello. Literalmente.

Videos by VICE

Sí, tal vez tú escondiste algún disco de Slayer, Testament o Iron Maiden de tus papás. Pero estos cabrones se tenían que esconder de terroristas armados porque tocaban música occidental del diablo (era más problemático lo ocidental que lo satánico).

Bombardearon el lugar donde ensayaban, pero ni eso pudo detener el metal.

Se fueron a Siria, y luego, a Turquía, huyendo de la guerra y adonde les permitieran tocar su música.

Y lo lograron. El gobierno de los Estados Unidos les otorgó estatus de refugiados, y ahora estos dudes viven en un departamento de un solo cuarto que, suponemos, van a llenar de posters de greñudos con guitarras. En un año ya pueden solicitar su Green Card.

Esto sólo se logró gracias a la intervención de la revista más importante de los últimos veinte años, la única con información más relevante que Time, Newsweek y NatGeo juntas, más high-tech que Wired, con mejor calidad de papel que Wallpaper (la usamos de papel higiénico aquí en la oficina) y más porn que Juggs y Hustler: Vice.

Alvi y Vice expusieron a estos muchachos a la luz pública, así que nos tomamos personal el pedo de cuidarlos y apoyarlos. A veces con dinero, a veces con porras, pero el punto es que ya nadie los persigue por sus ideologías musicales.

Todavía le falta mucho camino a Acrassicauda. El guitarrista está trabajando en Michigan para poder traerse a su familia. Pero no les ha ido nada mal en su nueva tierra: James Hetfield, de Metallica, una de las bandas favoritas de estos músicos iraquíes, les regaló una de sus ESP negras después un concierto al que nuestros iraquíes favoritos fueron.

«Ustedes representan toda la pasión que viene de este tipo de música», les dijo Kirk Hammett, guitarrista de Metallica.

Y ustedes que pensaban que en Vice sólo nos interesan las drogas, el sexo y meternos el dedo por el culo para estimular nuestra próstata.

Thank for your puchase!
You have successfully purchased.