Obvio no puede haber alguien que le gusten todos los deportes, pero ¿Qué tiene la Fórmula 1 que la gente la sigue con tanta pasión? Hay muchas respuestas para eso: lo fresa que es el deporte, las viejas de parrilla, lo internacional, el ruido, los motores, o sencillamente el morbo de los choques cuando se embarran sobre el asfalto. De hecho, existen muchos que ni si quiera ven la Fórmula 1 como un deporte, ¿Cómo va a serlo, si todo lo hace la máquina?
Digamos que la Fórmula 1 es a la NASCAR lo que el Fútbol es al Fútbol Americano. Aquellos que les gusta el fútbol saben apreciar lo que se juega “entre líneas”. No son los secretos que guarda con celo cada equipo de la Fórmula 1, es el trabajo de más de 100 de los ingenieros más chingones del mundo automotriz que día tras día hacen investigaciones para poder llevar a competir los mejores carros. Cada monoplaza es el fruto de la unión de las mentes más brillantes de la ingeniería, de romper los límites de la física posible dentro de las reglas de la FIA. Al final, es sólo el piloto, uno más en el equipo que se lleva toda la fama, pero nadie reconoce a aquellos ingenieros, mecánicos y jefes de equipo que lograron que exista ese campeón.
Videos by VICE
Cómo en toda novela también tenemos a un malo del cuento, y en éste caso es la FIA (Federación Internacional de Autmovilismo), quien rige el deporte comandado por un hobbit inglés llamado Bernie Ecclestone. Un tipo rudo, a pesar de ser un super playboy, andar con viejas buenísimas y protagonizar una campaña de Hublot (relojes oficiales de la Fórmula 1) con un ojo madreado después que le intentaran robar.
Es trabajo de la FIA hacer que el deporte sea atractivo, igualitario, y con reglas que haga posible que todos los equipos puedan ganar. De modo contrario, las escuderías grandes ya se habrían aperrado para siempre con los títulos, pero así queda espacio para el reto de crear ingeniería nueva, basada en las reglas que a veces hasta son estúpidas (en una temporada prohibieron que los carros pudieran cambiar llantas durante la carrera). En fin, un deporte para equipos de países chingones.
Ahora que vean más de la Fórmula 1, porque todos somos paleros apoyando al Checo Pérez, no se vayan con la mamada de decir que todo lo hace el carro o que es un deporte pendejo. La Fórmula 1 es una fregonería, con la tecnología que no veremos en nuestros coches si no hasta en 10 años, y con una organización malévola que intenta joder ese desarrollo para la igualdad de los equipos, vamos, un microcosmos de la política capitalista–socialista. Además de ser la temporada con más campeones en pista, incluyendo al betabel de Michel Schumacher.
Más
de VICE
-

-

The Apple Watch Ultra 3, because there aren't pics of a rumored, unreleased Ultra 4 yet. – Credit: Apple -

Bruce Willis -

Nickelodeon