LAS PROFECÍAS ALPACALÍPTICAS

Así que viste el Cute Show hoy y ahora sabes que las alpacas (Vicugna pacos) son mascotas leales que requieren poco mantenimiento. Si consigues una alpaca que tienga escoliosis o que tenga algo raro, es mucho más barata que muchos caninos de pura sangre. Después de un bebé zorrillo que no apeste, las alpacas son las mejores mascotas para acurrucarse. Son tan suaves, y con la silla adecuada ¡también las puedes montar!

Nueva York tiene muchas granjas de alpacas. Quizá unas 800. Cuando llegué a la granja Crooked Creek en el valle del río Hudson busqué a la amable señora que cuida al rebaño. Habían como 17 esponjitas, lo cual no era una cantidad impresionante. No la encontré en casa, pero obviamente tener tan pocas alpacas era compensado con los dos lindos perritos ovejeros que viven con ella.. Este es uno. Le puse «Fideos.» El, o ella, tenía un recorte especial para el verano. ¡Pero suficiente sobre Fideos! Este perro era monísimo, pero no era lo que buscaba.

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Caca de paca. Debo estar cerca. Si te preguntas si es posible entrenar a una alpaca, la contestación es, claro que sí. Pero no puedes tener sólo una. Tienes que comprar dos porque se sienten solas muy fácilmente. Les gusta tener pilas de mierda comunales, así que en términos de entrenarlas, les puedes enseñar en dónde hacer número 1 y  2 y, usualmente, respetan tus deseos. Puede que la caguen de vez en cuando, pero no maldigas a tu alpaca ya que son muy sensibles cuando las insultas.

Esta era la alpaca más premiada de la granja. Ha ganado muchas, muchos premios y trofeos, y como puedes ver, le encantan las fotos glamorosas. Se seguía poniendo en medio cuando estaba tratando de tomarles fotos a las otras alpacas. Pero sí, no se puede negar que Scuttlebug era una estrella. No creerías cuán suave es su lana. En serio, no lo creerías.

Sus largos cuellos dan tantas ganas de agarrarlos y abrazarlos—¡pero NO! No lo hagas al menos que estés entrenado. Odian, odian, odian que les toquen los cuellos. Y las cabezas. Y las patas. Cortarles el pelo debe costarles un huevo.

A esta la forcejearon hasta que permitió que la tocara. Hizo el sonido más bobo, como cuando le sacas el aire a un globo. En verdad  no le gustaba estar contenida. Cosa que es comprensible. 

¡Ja ja! Tomé muchísimas  fotos de las alpacas meando, pero creo que con una basta.

Las emociones están constantemente dando vueltas en la mente de la alpaca. Su inteligencia es comparable a la de un humano de seis añitos.

POR EMILY DIAMOND
TRADUCIDO, POR GABI SIFRE

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