Mondo 2000 y antropología Gonzo

R.U. Sirius, cuyo nombre real es Ken Goffman, es escritor, músico, presentador de radio, provocador, y cofundador y editor-jefe de Mondo 2000 , una irresponsable revista pre-internet sobre la cultura digital. La puso en marcha Mondoids: hackers, cyber-hippies y futuristas que se pasaban el día metiéndose drogas y cavilando sobre ordenadores y la conciencia. Contó con la colaboración de autores de ciencia ficción como William Gibson y Bruce Sterling y colaboradores puntuales como la conversación entre Tim Leary y David Byrne.

Siguiendo el rollo tecnológico, superamos el obstáculo de no poder hablar en persona a través de hacer un gchat. Tope futurista.

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Vice: Vale, empecemos con Mondo 2000 , ¿cómo surgió el proyecto?

R.U. Sirius : Partí de una revista llamada High Frontiers en 1984 que pretendía combinar exploraciones sicodélicas y esa ciencia que después se conoció como high tech. Luego la transformamos en una revista llamada Reality Hackers . Mientras publicábamos una revista sicodélica, acabamos saliendo con los primeros programadores y participantes de la cultura digital, así que fue una evolución natural.

¿Cómo eran aquellos primeros días con Internet?

Muy excitantes, no tardó en despegar una pequeña revista autoproducida llamada Mondo 2000 . Sentíamos que transmutaríamos por completo la condición humana… al menos cuando estábamos puestos. Pero sí, nos envalentonó la atención mediática, y la animada fiesta tecnológica local nos sirvió para hacernos sentir como si estuviésemos en la cresta de la ola.

Ahora estás haciendo unas memorias de aquella época, utilizando la plataforma de financiación pública Kickstarter. Estás reuniendo la perspectiva de gente muy distinta, mezclando realidad y ficción. ¿Qué te da este método que no te den unas memorias convencionales?

En primer lugar nos da la experiencia de todos los Mondoids. Contamos con toda esa inmensa red de recuerdos (y memética) creada por toda esa gente y la gran variedad de voces que aportan. También presenta un reto único y una oportunidad para romper el formato de las memorias convencionales, tanto en versión física como online. Lo que veo es que las memorias se van a convertir en un conflicto. La creación de la historia seguramente va a ser dramático, como la historia en sí.

¿Es una especie de método joyceano de contar hechos, en el que buscas una versión permeable con múltiples perspectivas?

Joyce fue muy particular e hizo una especie de flujo de conciencia en el que reflejaba cómo piensa una mente a lo largo de un día entero. Esto será más cacofónico y estará más autogestionado. Algunas de las partes deberían ser lineales, mientras que otras deberían explorar el metálogo de voces dementes y discordantes.

¿Parecido a lo que pasa en Internet?

Sí. Es un acercamiento muy experimental a lo que estoy llevando a cabo. Tengo que estar muy atento a lo que será el punto de unión que equilibre el caos en el libro. No sé cuál va a ser. Me da que voy a acabar haciendo que sea mi propia voz, pero ya veremos.

Cuentas con toda la Web 2.0 y el paradigma actual del contenido que generan sus usuarios. ¿Crees que es bueno que hayamos llegado a un punto en el que cualquiera puede decir o escribir o hacer lo que quiera y que todo el mundo pueda verlo?

Es un paso de la evolución muy complicado. ¿¡El ciudadano medio tiene voz en todo el mundo!? Incluso si el valor de esa voz lo minimiza la inflación, aún nos queda reflexionar sobre un nuevo tipo de relación social. Si las cosas van bien, y la vida se vuelve cada vez más participativa y orientada a la comunicación abierta, podremos imaginar la sicología y la sociología de esto el resto del siglo. En definitiva, es injusto con los escritores. Nuestra especialización se ha convertido en el oxígeno cultural.

¿Así que crees que devalúa a la vez que democratiza?

El profeta de Internet canadiense Marshall McLuhan dijo que toda mejora humana conlleva una manipulación. Para una clase elitista (a escala global) de literatos, la disminución del poder de la literatura e incluso del talento periodístico les parece una amputación. Pero para la gente que nunca ha tenido la oportunidad de expresarse antes, es el principio de algo más. A la larga, estamos dando más oportunidades para que emerjan nuevos genios.

¿Te parece que algún día funcionaremos social y políticamente a través de Internet? Gobiernos electorales locales, y cosas así.

Seguro. Depende de cuántas cosas salgan de aquí, pero creo que un ideal de participación democrática combinada con potentes salvaguardias liberales civiles serían posibles utilizando comunicaciones de red. Aunque va a ser una carrera desigual.

¿Dónde están todos los cyberpunks que leían Mondo 2000 en su tiempo? ¿Os leía gente como Mark Zuckerberg?

Mark era demasiado joven. Tal vez Sean Parker. Siempre oigo a la gente de la industria del ordenador decir que se inspiraron en Mondo 2000 . También la gente que trabaja en biotecnología, nanotecnología, e Inteligencia Artificial… creo que los Mondoids están por todo el mapa, y la mayoría aún conservan el mismo entusiasmo, atenuado por la experiencia y un sano escepticismo.

Has usado el término “antropología gonzo”, basado en el estudio de los aspectos más esotéricos y desconocidos de la cultura humana, como tema de portada de Mondo 2000 . ¿Qué significa exactamente el término?

Alison Kennedy aka Queen Mu, la editora de Mondo 2000 , practica la antropología gonzo. Fue la única que reveló que el veneno de sapo contenía 5-meo DMT en el Oeste. También explora teorías antropológicas muy antiguas y arcanas que tratan el uso de plantas y animales afrodisíacos, el uso de Calumas como una especie de MDMA natural. Su obra cumbre apareció en Mondo 2000 : un artículo sobre cómo Jim Morrison usaba veneno de tarántula y tuvo cáncer de pene, basado en toda una exploración gonzo sobre las implicaciones del uso del veneno de tarántula (como un estupefaciente inspirador pero autodestructivo) en todos los aspectos de la naturaleza humana. El productor de los Doors cuyo nombre no recuerdo se lo tomó muy en serio y se cabreó mucho. Creo recordar que a Ray Manzarek tampoco le hizo mucha gracia. Era un bellísimo artículo muy brillante e hilarante.

¿No te da la impresión de que en cierto sentido estabais demasiado a la izquierda para mucha gente?

Creo que éramos muy anárquicos y traviesos y demasiado incomprensibles para la audiencia masiva de la revista cuando hablábamos de la tecnocultura digital emergente. Una de las primeras cosas de de las que me di cuenta sobre Wired fue que recibían cartas al editor de gente que explicaba los puntos de vista típicos de los Republicanos y de los Demócratas, mientras que nosotros recibíamos cartas sobre los aliens verdes puestos de ácido que escribía el creador de un nuevo programa de software y cuántas drogas distintas usaba Hitler. Me refiero a gente que no tenía nada que ver con la plantilla. Pero creo que los Republicanos llevan una linea que no tiene nada que ver conmigo. Así que sí, la relación entre nosotros y la audiencia masiva era limitada. Al ciudadano medio le gustábamos porque le parecíamos originales y pintorescos. Wired ahora hace cosas muy interesantes online. Es una institución aceptable. Tengo que decir, honestamente, que me envían la revista y yo la reciclo. Sin leerla.

¿Qué ves como tu legado, quién continúa vuestro legado hoy en día?

Boing Boing han hecho lo suyo desde el principio. Eran la pequeña revista cuando nosotros éramos la gran revista, pero eso es relativo. Quizás Dangerous Minds , el nuevo sitio web de Richard Metzger, por la actitud. Pero creo que Mondo era única. Fue un proyecto artístico en el que usábamos de verdad tecnocultura y periodismo como contexto. Se trataba de un puñado de instintos individuales poco comunes. Los contratiempos eran obvios, pero la energía era tan divertida que Richard Kadrey dijo una vez: “tienes que tener un palo muy, pero que muy grande metido en el culo para que no te guste”.

R U Sirius y Tim Leary

Vale, déjame preguntarte brevemente sobre Timothy Leary y Robert Anton Wilson, el filósofo y el escritor. ¿Cómo empezó tu amistad con ellos?

Conocí a Leary en Rochester, New York, en 1980. Estaba de gira y quería meterle en mi película de 8mm llamada Armed Camp , accedió a ser entrevistado y terminamos cenando con él y pasando un buen rato. Pero cuando empecé High Frontiers en 1984 fue cuando me involucré con él de verdad. Aquellos tíos de Santa Cruz, Bruce Eisner y Peter Stafford, vinieron a verme y me dijeron “El comodoro se pregunta por qué no le dijiste nada de tu nueva revista”. Eso mientas yo aún organizaba el primer número. Así que le llamé por teléfono y recuerdo que estuvo bastante gracioso. Fui a verle. Siempre tenía tiempo y tu ayudaba si podía, y estar con él siempre te provocaba una sacudida energética. Wilson también vino a la revista. Le entrevistamos y empezó a escribir para nosotros. Bob y yo teníamos una vieja relación, creo. Nuestras conversaciones siempre se malinterpretaban un poco. Pero era un tipo extraordinario.

¿Estamos perdiendo a gente como esa en nuestro panorama cultural?

El movimiento transhumanista está creciendo, por supuesto, pero no conozco a nadie que trabaje con tanta exactitud, con esa combinación única de exuberancia, racionalismo no doctrinal, consciencia, tecnología y similares. Para nosotros va bien reconstruirlo todo a partir de las aportaciones que está haciendo la gente. En H+ Magazine hay un artículo sobre el “Transhumanismo Sicodélico”. Es un buen punto de partida pensar sobre ese tema, a pesar de que la voz del artículo, Terence McKenna esté muerto, igual que Leary.

¿Dónde ves el futuro entre la tecnología y la humanidad?

Esa es la verdadera pregunta. Estamos evolucionando hacia una situación diferente para los humanos -una en la que no habrá penuria económica y en la que tendremos una especie de control básico sobre la estructura de las ventajas e inconvenientes del daño medioambiental y conocer las necesidades de la imaginación humana de una vida en expansión. O nos golpearán duras crisis de las que volveremos a emerger -si todo va bien- dañados, maltrechos y la mayoría de nosotros muertos. Y después de cambiar la situación humana -o lo que sea que cambie la situación humana- tal vez intervengamos en el fenómeno humano. Es un tema complejo y aterrador como para expresarlo en un párrafo, pero esa es mi conclusión (y la de Stephen Hawking). Para ver un poco más de qué hablo, la gente puede echarle un vistazo a hplusmagazine.com. Les recomiendo buscar los números actuales (estilo folioscopio) y leerlos. Y uno de estos días tal vez haga mi libro metafilosófico, Hijack The Singularity.

KEVIN HOLMES

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