La vida de Ray Tintori surge de la semilla de un editor de video. Su madre, correctora de guiones, lo llevó en su vientre cinematográfico hasta que él se decidió a salir nada más empezar el Gobierno de Reagan. Como se podía esperar, Ray viajó mucho cuando era niño. Acompañó a sus padres de plató en plató e iba absorbiendo por los poros el arte de rodar películas.
Death to the Tinman, la película con el que se doctoró en Wesleyan (y quizás uno de mis cortos favoritos) se estrenó en el Festival de Sundance en 2007, certamen en el que ganó el premio al mejor corto. Ha estado muy ocupado desde entonces, no sólo como director de varios videoclips de MGMT sino como co-guionista de Glory the Sea, que ganó numerosos premios en festivales de todo Estados Unidos. Hace poco, Spike Jonze lo eligió para dirigir una adaptación de la novela de Shane Jones, Light Boxes. Así que me he sentado con Ray a charlar de la peli y de un montón de tonterías.
Videos by VICE
Vice: Realmente me gusta cómo tus películas cuentan grandes historias que a veces son conmovedoras pero con mucha ironía. Parece que muchos directores de cine independientes han seguido un camino más melodramático mientras que tú has seguido un camino más enrevesado a propósito. ¿Hay alguna razón para ello?
Ray: Sí, creo que a veces los directores de cine más jóvenes sienten que tienen que demostrar su valía contando historias que pertenecen más bien a los mayores. Así que en los festivales te encuentras con un montón de películas hechas por directores muy, muy jóvenes que intentan contar historias de personas de mediana edad mostrando los momentos más traumáticos y llenos de ansiedad de sus vidas pero parece que los directores de cine no tienen un conocimiento de primera mano de la sensación que producen todas esas cosas realmente. Así que aunque intentan mostrar historias verdaderas, las películas parecen de mentira. Hace poco di una clase en la Universidad de Virginia y una de las cosas que les dije a los alumnos fue que tenían que reconocer su nivel de inmadurez e intentar hacer películas sabiendo manejar su inexperiencia. Las emociones en Tinman son emociones propias de la edad adolescente. La hice en la universidad y la mayor parte de la historia está basada en las experiencias que viví en el instituto y cómo me sentía ante las personas hacia las que sentía sentimientos amorosos. Mantuve cierta distancia con esos sentimientos adolescentes de «me-arranco-el-corazon-para-demostrar-mi-amor» para hacer una película sobre eso y, aunque simpatice bastante con esos sentimientos, también soy crítico con las consecuencias de esos sentimientos. Al final, esa clase de actitud no cuenta cómo conseguir que alguien te vuelva a amar. El protagonista no recupera a la chica sino que abandona su comunidad y provoca un éxtasis.
Sí, una de las cosas que más me gustan de la película es cómo los sentimientos del protagonista nunca son recíprocos a pesar de que se convierte en un rastrojo.
Quería contar una historia en la que el hecho de sacrificarse no se viera recompensado, en la que no saliera el héroe consiguiendo su propósito. A la larga, él deja de amar, lo que es un gran gesto pero no le conduce a nada. Ya hay muchas películas que cuentan sacrificios y creo que resultan muy corrosivas. No quería formar parte de eso. Pero creo que las películas son muy melodramáticas pero de forma discreta. Me gusta el melodrama cuando se sabe de lo que se está hablando y se juega con la libertad que te da el hecho de ser un melodrama, más que realismo de fregadero pero en realidad es muy artificioso. Todas las películas narrativas son tan reales como un espectáculo de marionetas. Y puede parecerte divertido o no. El estilo de los actores, que algunos definen como forzado o sin ningún tipo de emoción, viene del hecho de que mi principal consejo para los actores siempre ha sido que actúen lo más seriaente posible. Bien sean los dos personajes de Jettison Your Loved Ones hablando de derrocar el gobierno o Andrew Van Wyngarden disparando una flecha con dinamita a un cangrejo monstruoso que explota en miles de delfines. Siempre les he dicho a mis actores que cuanto más serios actúen, más divertido será.
Me gusta el sonido del chisme ese, la máquina de movimiento perpetuo, de Jettison Your Loved Ones pero no tengo ni idea de qué es.
Ah, la máquina de movimiento perpetuo, realmente no existe y no puede existir por eso de que «no se puede crear energía ni destruirla». La parte de Jettinson Your Loved Ones salió de una historia que había leído sobre David Lynch en ese libro de Lynch on Lynch, que por cierto es excelente. Cuando era estudiante de arte siempre le estaba diciendo a la gente que había inventado una máquina de movimiento perpetuo, algo que ni Einstein habría podido imaginar. Pero Lynch estaba en lo cierto y tuvo éxito. Incluso visitó el Instituto Franklin de Filadelfia e intentó explicar este descubrimiento tan importante que iba a cambiar el mundo como si fuera científico, pensando que estaba ante algo que iba a revolucionar la sociedad. El tipo, armado de paciencia y muy educado, le explicó que estaba completamente loco y que su plan fallaba en muchos frentes e intentó echarlo a la calle. Admiro esa seguridad en sí mismo que puede llegar a tener un ser irracional y me parece muy, muy entrañable. Quería hacer una película sobre esa clase de personas.
¿Cómo acabaste haciendo películas?
Crecí en platós de rodaje. Mi madre era correctora de guiones y mi padre era editor. Así que mi hermana y yo rondábamos por ahí como mocosos y pasamos mucho tiempo en los platós de niños, curioseando todo. Siempre pensé que quería ser artista visual o escritor y hubo una época que me lo tomé en serio. Finalmente me cansé de lo estático que era la mayoría del arte visual y de la soledad del escritor de ficción. Las películas son geniales porque tienes que hacer cosas de varios campos a la vez y estás rodeado de tus amigos, vamos, que tu trabajo no consiste en estar sentado en una galería.
Eres co-guionista de Glory at Sea, ¿verdad?
Bueno, en esa película figuro como co-autor de una de las historias, con el director Benh Zeitlin. Ya había hecho previamente la mayor parte de mi aportación a la película, cuando Benh estaba trabajando en los puntos esenciales del guión y el marco de la historia desde el inicio de la historia, algo así como estructurar el cuento de hadas. Benh y yo llevamos trabajando juntos unos siete años.
Al principio pensaba que iba a ser una película sólo sobre el Katrina y tenía un poco de miedo pero al final es más bien una historia sobre personas diferentes que se juntan para realizar algo importante, con el huracán como algo secundario y no como epicentro.
Sí, no estábamos intentando hacer una película piadosa, de izquierdas, como si el huracán hubiera sido culpa de George Bush o algo así aunque creo que la película es bastante política en cierta medida. Estábamos más interesados en hacer algo que fuera como un nuevo mito para nosotros. Porque en esencia la historia es más bien un cuento de hadas o algo parecido pero situado en un marco que era obviamente real, en donde podías sentir el polvo de los restos de escombros.
Casi podía sentir el polvo en los actores también. Por sus caras se podía pensar que habían pasado muchas penurias. ¿De donde sacaste a esos actores?
La verdad es que no eran actores. Buena parte de la historia iba sobre el proceso de rodar la película. Mientras hacíamos la pre-producción hicimos muchos castings públicos y muchos de los actores que acabaron saliendo en la película era gente que habíamos conocido en bares y lugares así. A medida que íbamos conociendo a gente, Zeitlin reestructuraba los personajes alrededor de ellos y escribía muchas de sus historias personales para la película. Íbamos por la ciudad recogiendo escombros para construir un barco y mantenerlo en nuestro patio trasero. El actor que hacía de Sargento Major apareció con un montón de cosas en su camión y era como «eh, he encontrado todo esto. Igual queréis ponerlo en el barco» y nosotros decíamos «Sí, claro. Ponlo en el barco». Así eran las cosas y así se hizo la parte de la película en la que toda la comunidad trae sus cosas y las pone en el barco hasta que se convierte este tipo de santuario.
Estaba relacionado con el Katrina, ¿no?
Sin duda. Bueno, en realidad tiene más que ver con el carácter de la ciudad y cómo la gente trata con la tragedia. La película habla de cómo reaccionar ante la tragedia o el miedo en tu propia vida. La devastación era tan bíblica que había mucha gente que pensaba que Dios intentaba enviar un mensaje a esta ciudad tan tradicionalmente hedonista. Cuando te enfrentas a un hecho como este, te retiras e intentas pedir perdón por los pecados que te han llevado a esa situación, o empiezas a restablecer tu comunidad con la misma energía salvaje y hedonista e intentas recuperar lo que has perdido, incluso si parece un plan alocado que claramente va a fracasar.
Me gusta el ritmo urgente que tiene la película. Todo el mundo mueve el culo mientras construyen el barco. ¿Formaba parte del guión o era más bien decisión del director? ¿Por qué esa prisa?
Sé que siempre quisimos que la película tuviera esa sensación de ser una bola de nieve y ganar su propio momento a medida que la gente empieza a pensar que pueden pensar a sus seres queridos, que pueden enfrentarse a la propia muerte. En teoría se iba a construir como la histeria colectiva. Pero sí, es una carrera contrarreloj para rescatar a la gente que más te importa. Parece una buena razón para actuar con una sensación de urgencia.
¿Qué te gusta más, rodar películas o videoclips?
La principal diferencia es que las películas son tuyas, mientras que los vídeos forman parte del proyecto artístico de otra persona. Los videoclips pueden ser realmente divertidos de rodar cuando el grupo tiene una idea sólida de lo que quieren hacer y comprenden quienes son realmente. Trabajar con MGMT es realmente divertido porque son viejos amigos y hemos colaborado en todos los procesos de los vídeos desde el momento en que desarrollamos la idea hasta la post-producción. A menudo sus ideas no siguen ninguna lógica pero se puede confiar en lo que van a hacer. Los videoclips son divertidos para mí porque he ganado mucha experiencia creando platós y desarrollando estéticas diferentes para proyectos distintos. Hay muchas cosas que intentamos hacer en los videoclips que no sé si hubiera podido hacer si se hubiera tratado de un proyecto narrativo que hubiera desarrollado durante un año. También es divertido hacer algo que vaya a ver mucha gente. Aunque el videoclip no sea muy bueno, siempre hay algo de público. Leyendo los comentarios que deja la gente en los vídeos que hemos hecho que han sido vistos millones de veces es muy interesante porque están llegando a tantos tipos de gente distinta, incluso el 60% de las respuestas dicen cosas como «es lo más gay que he visto nunca» o «¿qué drogas crees que se tomaron cuando hicieron esto?»
Al principio del videoclip de «Kids» salen unas llamas extrañas. ¿Cómo hiciste eso? ¿Eres un pirómano?
Son imágenes de un barril atravesando el fuego. Creo que la idea era hacer un pequeño homenaje al principio de Terminator 2: El Juicio Final y, sin duda, a Corazón Salvaje que es una de mis películas favoritas de todos los tiempos. Queríamos que el principio fuera lo más pretencioso posible para que la gente pensase que estaban a punto de ver algún tipo de funeral por una generación o algo así. La música es un cuarteto de cuerda tocando la melodía de «Kids», se trata de una vieja grabación que tenía de cuando estábamos todos en Wesleyan. Siempre pensé que ese corte era muy divertido e iba a ser realmente divertido montar el video como si fuera a ser un espectáculo masivo y después cortarlo y mostrar un bebé en una cuna asustado a plena luz del día. Al principio del video pusimos una cita de Mark Twain diciendo que era de Nietzsche y no te imaginas la de gente que se molestó. No sabía que podía haber tantos seguidores de Nietzsche sin sentido del humor que veían vídeos de MGMT. Tuve que escribir una carta a la fundación de Mark Twain explicándoles el chiste pidiendo que aceptaran las disculpas porque la compañía tenía miedo de que nos denunciaran por difamación.
Sí, los seguidores de Nietzsche pueden llegar a ser unos gilipollas. ¿Qué le hiciste a ese niño para hacerle llorar?
Cualquiera que pase suficiente tiempo con un crío de 18 meses sabe que se pasan todo el día llorar. No pueden hablar, el llanto es su única forma de comunicación. Así que lo difícil era cuando Zachary se ponía a reír cuando queríamos que llorara y al revés. Era un bebé adorable, pero no podíamos comunicarnos muy bien con él. Pero no era que necesitáramos asustarle para hacerle llorar. Era un gran vídeo así que que seguimos la ley del menor al pie del menor y Zach comprendió que los monstruos eran muñecos y que estaba jugando con ellos. Tengo una foto mía de bebé lloriqueando en los brazos de Dan Ackroyd en el plató de Los Cazafantasmas 2. Aunque yo era un fanático de Los Cazafantasmas, me flipó que este tipo me cogiera en brazos. Así que entiendo perfectamente a Zach. Espero que este niño crezca y se convierta en un gran seguidor de Joanna Newsom.
No me puedo creer que consiguierais el Rock-afire Explosion de Showbiz Pizza para que tocaran en el video de «Electric feel», ¿de dónde sacasteis a esos tipos?
Al principio Andrew quería un montón de osos que tocasen hillbilly para ese video al estilo de Butterfly Ball. Cuando estábamos trabajando en eso, Jordan Fish me pasó un video de YouTube de algo que había hecho Chris Trash, en el que había organizado un auténtico tinglado con Rock-afire Explosion para que tocaran con Usher en «In The Club». Era una de las cosas más perturbadoras que había visto nunca. Pude ponerme en contacto con Fetcher, el inventor de Rock-afire Explosion a través de su cuenta de YouTube y, para mi sorpresa, le encantaba MGMT y participó en todo. Nunca pensé que podríamos concretar los aspectos legales de esta colaboración familiar-amistosa, dado que el grupo estaba tomando ácido y hablando de heroína mientras sujetaban bebés en los anteriores vídeos. Pero Aaron estaba muy emocionado con toda la idea.
Spike Jonze anunció hace poco que ibas a dirigir Light Boxes. ¿Cómo surgió ese proyecto? ¿Ya has empezado a trabajar?
Creo que a Spike le gustó el video de «Kids» y después estuvo viendo qué más cosas había estado haciendo. Empecé a trabajar en eso y en otras ideas con él el verano pasado y durante el otoño.
¿Estás trabajando en algo más ahora?
Ahora vivo en Nueva Orleans, trabajando en la película de Zeitlin y escribiendo mis cosas. Este verano haré un par de vídeos. El mes pasado impartí un curso de dirección de cine en la Universidad de Virginia, eso fue algo surrealista y genial. Resultaba extraño para mí pretender que iba a ser profesor durante semana y media, pero los estudiantes eran muy buenos y me sorprendieron las películas que habían hecho. Me gustaría repetir esa experiencia en el futuro. También participé como cámara en una película para este director tan impresionante, Kentucker Audley, fue genial. La grabación duró tres semanas. Viajamos desde Nueva York a Lexington, a Memphis y a Nueva Orleans. Era una forma de rodar muy diferente a lo que había hecho hasta ese momento pero por eso era divertido. También estoy reescribiendo un guión y trabajando en un montón de cosas mientras me preparo para mi siguiente proyecto narrativo.
Glory At Sea! from Court 13 on Vimeo.
Kids – Mgmt «Official video» from Bulch on Vimeo.
JONATHAN SMITH
Más
de VICE
-

-

The Apple Watch Ultra 3, because there aren't pics of a rumored, unreleased Ultra 4 yet. – Credit: Apple -

Bruce Willis -

Nickelodeon