Todo el mundo a bailar…

Creo honestamente que, aunque el perreo chacalonero no ha impactado todavía el mundo entero, sin duda dentro de poco tiempo logrará posicionarse en el gusto de todo el público latinoamericano y del resto del mundo, sin importar clase social, como sucede hoy con el reggaetón. Eso será a corto plazo, a largo plazo puedo imaginarlo como momento clave en cualquier celebración familiar de la talla de una boda, un aniversario o unos quince años. La naturalidad de sus movimientos permiten que hasta el más arrítmico pueda explotar en frenesí al calor de la música, permitiendo además a todos aquellos que no acostumbran bailar, hacerlo sin limitaciones y , a través del baile, llegar a conocer a una linda nalguita.

Thank for your puchase!
You have successfully purchased.