Un mes después de la desaparición del espacio ilegal de arte llamado Lanfranchi, por su clausura en el 2007, los columnistas, periodistas y otras personas que nunca pusieron pie en el citado lugar, comenzaron a lamentarse de cómo ese era “el final de una era” y “la pérdida de una gran parte del ADN cultural de la ciudad”. Lanfranchi’s Memorial Discotheque era una bodega gigante en el tercer piso de una vieja fábrica de chocolate en Chippendale, Sidney, construida con partes desechadas de los sets de The Matrix. Ahí se hacían los mejores conciertos y experimentos de música electrónica de Sidney. Igual sucedían muchas pendejadas, como normalmente pasa en ese tipo de lugares
Margatet Pomeranz organizó una proyección en protesta de Ken Park, la semana que la prohibieron. Dual Plover (que publicó el primer material de Deerhoof y Naked On The Vague) era administrado en un cuarto junto a la cocina. Grupos sorprendentes como Captain Ahab, Kevin Blechdom, Pig Island y Justice Yeldham tocaban junto a performances muy cuestionables con una acústica terrible en noches que amenazaban nunca terminar. Richard Baron iba muy seguido. Editó más de 50 horas de grabaciones en DV para convertirlo en un documental sobre el movimiento artístico, fiestas y peleas que sucedieron en ese lugar. El documental es gracioso y nada pretencioso, y te hace sentir nostalgia por algo que terminó hace muy poco, sin glorificarlo o darle crédito por cosas que no hizo.
Videos by VICE
Vice: ¿Qué te hizo crear este documental?
Richard Baron: Mi primo vivía en Lanfranchi’s y el espacio estaba a punto de cerrar. Necesitaba hacer una película de tres minutos para una clase, así que conseguí una cámara y empecé a grabar. Pensé que sería sencillo, así que grabé todo lo que podía grabar, que es la peor manera de grabar un documental. Solo sacaba la cámara de la bolsa y oprimía el botón REC. Nunca había grabado nada antes de eso. Me llevó tres días. De hecho se puede ver un aumento en la calidad de producción conforme avanza el filme.
Hay tantas historias interesantes de Lanfranchi’s: toda la basura, avalanchas de cucarachas cayendo sobre la gente cuando dormían, gente lastimándose y lanzando pedazos de mierda por los aires…¿Por qué no apareció más de eso en la película?
Tengo mucho material de historias sobre mierda, sí.
¿Dónde está?
Cuando comienzas a hablar de materia fecal en tu documental, reduces la calidad de todo lo demás. Tal vez no a los ojos de todos, pero no era la parte medular de la historia. Solo se puede decir un número limitado de cosas en una hora.
Eso es muy maduro de tu parte. También me gustó que incluiste las cosas no-tan-buenas que sucedíain: hippies hablando pendejada y media, y ese grupo de hip-hop goth-core que se parecía a Insane Clown Posse.
Suicidal Rap Orgy. Sí.
La mayoría de las personas hubieran tratado de glorificar la escena, pero tu, en muchas ocasiones, le das un aire de Spinal Tap.
Es que normalmente hay que poner cosas malas junto a las buenas. Eso era lo bueno de Lanfranchi’s: a las personas se les permitía ser una mierda, y muy frecuentemente, seguían cosas muy buenas.
Lanfranchi’s Memorial Discotheque se proyecta como parte del Festival de Cine Underground de Melbourne.
Más
de VICE
-

-

The Apple Watch Ultra 3, because there aren't pics of a rumored, unreleased Ultra 4 yet. – Credit: Apple -

Bruce Willis -

Nickelodeon